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Colegio Profesional de Ingenieros en Informática de Castilla y León

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Teléfono, música, pitos y flautas

Pablo Santos Luaces
Decano CPIICyL

Peopleware es uno de esos libros que, en mi opinión, todo Ingeniero en Informática debería leer. De esos que incluso cuando ya has olvidado casi todo lo que dicen, sigues recordando lo que ya no sabes. Cultura.

Un libro que, como tantos en nuestra profesión, sigue estando vigente tras más de dos décadas, demostrando que aunque todo cambie los fundamentos, sobre los que se construye la experiencia, permanecen.

El teléfono

En uno de los capítulos Peopleware cuenta una fábula, una historia inventada pero muy interesante:

Hace casi un siglo y medio un inventor se reunía con unos posibles inversores y les presentaba su invento. Era un aparato que permitía hablar a distancia. Los inversores estaban maravillados e incrédulos y el inventor pasó a hacer una demostración. Tenía dos aparatos y con uno, al otro extremo de la sala, inició una conexión con el otro, delante de los inversores. El segundo aparato comenzó a sonar, una y otra vez.

Pablo Santos Luaces
Decano CPIICyL

Peopleware es uno de esos libros que, en mi opinión, todo Ingeniero en Informática debería leer. De esos que incluso cuando ya has olvidado casi todo lo que dicen, sigues recordando lo que ya no sabes. Cultura.

Un libro que, como tantos en nuestra profesión, sigue estando vigente tras más de dos décadas, demostrando que aunque todo cambie los fundamentos, sobre los que se construye la experiencia, permanecen.

El teléfono

En uno de los capítulos Peopleware cuenta una fábula, una historia inventada pero muy interesante:

Hace casi un siglo y medio un inventor se reunía con unos posibles inversores y les presentaba su invento. Era un aparato que permitía hablar a distancia. Los inversores estaban maravillados e incrédulos y el inventor pasó a hacer una demostración. Tenía dos aparatos y con uno, al otro extremo de la sala, inició una conexión con el otro, delante de los inversores. El segundo aparato comenzó a sonar, una y otra vez.

– ¿Por qué no deja de sonar? – preguntó uno de los inversores – Ya lo hemos oído.

– Si solamente sonase una vez – dijo el inventor – la gente lo ignoraría. Sonando sin parar me aseguro de que nadie deje de contestar una llamada.

Los inversores se retiraron a reflexionar y al cabo de un rato volvieron a reunirse con el inventor para comunicarle su decisión.

– No vamos a invertir en este invento. – comenzó el portavoz del grupo – Este aparato que suena sin cesar puede destrozar la productividad de una empresa, con interrupciones constantes. Nadie puede ignorarlo, debe dejar de hacer su trabajo para atenderlo. Un aparato puede destrozar una empresa, unos cuantos miles destruir el país entero. Si este invento saliera adelante en unos años nos encontraríamos sin industria y comprando todo a países como China.

Y así es como empieza el capítulo dedicado a explicar, apoyándose en estudios, por qué cada vez que suena un teléfono en una oficina no solamente el que lo atiende si no todos los que lo escuchan perderán una media de 15 minutos hasta recuperar el estado de concentración inicial. Y considerando que la concentración es vital en cualquier actividad intelectual, como el que realizamos en nuestra profesión, el teléfono se convierte en el enemigo número uno de la productividad en la oficina. Unas pocas interrupciones (del teléfono o de cualquier otro tipo) durante el día serán suficientes para acabar con la productividad de la jornada laboral.

Peopleware dedica otro capítulo a cubrir por qué las oficinas abiertas, ya de moda hace 20 años, son también improductivas (por cool y startuperas que parezcan ahora) dado el enorme ruido y frecuencia de interrupciones que generan. “Bring back the door” llama al capítulo.

Y habla también de qué distribuciones de planta de edificios ayudan o perjudican al trabajo técnico.

Es un libro que sin duda merece la pena leer.

La música

Pragmatic Thinking and Learning es un libro de los mismos autores del ya mítico Pragmatic Programmer – From Yourneyman To Master. Hace un recorrido divulgativo y “para programadores” sobre cómo funciona el cerebro humano y sirve para explicar por qué se te ocurren soluciones a problemas cuando vuelves conduciendo a casa, o por qué muchos años de experiencia no convierten a un mal profesional en un experto. Habla también del email como el “teléfono de nuestros tiempo” (en referencia a Peopleware).

Y también habla de la música.

Es casi imposible no ver una oficina con desarrolladores trabajando con auriculares, escuchando la radio (por internet, por supuesto), o su música favorita. “La música me ayuda a aislarme y a estar concentrado” – dirán muchos, como consecuencia directa de oficinas ruidosas perfectamente definidas en Peopleware.

Pragmatic explica como la música mantiene ocupada a la parte más creativa del cerebro, la parte no racional, la parte que gestiona sentimientos y los impulsos. La parte de las ideas. La parte que cuando tu “modo directo” (racional) está ocupado conduciendo el coche de vuelta a casa, descubre la solución al problema, como un flash.

¿Por qué no se me habrá ocurrido antes?.

Porque tu “cerebro creativo” estaba bloqueado, quizá por no darle tiempo al estar la parte racional bajo intensa carga de trabajo.

Quizá porque estaba ocupado disfrutando de la música.

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