Desde el Consejo....Contra la desprofesionalización de la informática en la administración pública

Nos posicionamos contra la desprofesionalización de la informática en la administración pública y valoramos la convocatoria de oposiciones a puestos de naturaleza informática del Ministerio de Hacienda y Función Pública en la Administración General del Estado (AGE).

Recientemente se ha publicado la oferta de empleo público 2017 y las pruebas de acceso para acceder a los cuerpos de tecnologías de la información de la AGE.

 En concreto:

  • A1: 80 plazas.
  • A2: 200 plazas.
  • C1: 350 plazas.

Desde nuestra organización colegial, en primer lugar hemos cumplido de modo responsable con nuestras obligaciones institucionales, y con la lealtad y actitud de colaboración con el Gobierno en la difusión de esta información entre los profesionales y estudiantes de ingeniería informática, tal como se nos ha pedido desde el Ministerio. 

Pero adicionalmente, debemos manifestar nuestra VALORACIÓN MUY NEGATIVA de estas pruebas selectivas promovidas desde el Ministerio de Hacienda y Función Pública.

Los profesionales de la ingeniería informática consideramos un grave error en materia de función pública el criterio del MHAP de no exigir titulación específica como requisito de acceso a plazas de naturaleza informática. 

La decisión del MHAP de no exigir una cualificación especializada acorde a las funciones de los puestos supone una manifiesta intención de desprofesionalización de la informática en la administración pública:

  • A nivel de gestión pública, no valora la capacidad y el mérito de los titulados de ingeniería informática, lo cual es un total desprecio a la que es hoy en día la segunda titulación técnica más ofertada de la universidad española: Actualmente en 92 centros universitarios, con aproximadamente 220.000 titulados y unos 50.000 alumnos cursando estudios en este momento. Y de modo análogo a los titulados de Formación Profesional de la rama informática en las plazas de categoría C1.
  • Si bien en la evolución de los estudios universitarios de ingeniería informática, en los años 80 o 90, podía ser tolerable no exigir una titulación universitaria específica para las plazas de informática, es actualmente alarmante pretender prescindir de especialización en las plazas de máxima responsabilidad en la dirección, concepción, construcción, contratación, elaboración de pliegos de condiciones técnicas, evaluación de ofertas de licitación, supervisión de contratistas, etc etc. de los productos, sistemas y servicios informáticos de la administración pública. Desde un profundo respecto a los veteranos de la informática de cualquier cualificación, actualmente es injustificable no exigir una cualificación específica de informática en relación a las funciones de puestos tan tecnificados.
  • Totalmente contrario al interés general de la administración, pues no se asegura la incorporación de los profesionales más cualificados ofrecidos por nuestro sistema universitario, lo cual es una enorme penalización en la construcción de la administración digital, y su sostenibilidad, pues es a medio y largo plazo cuando más se manifiestan las carencias de base de una adecuada cualificación del personal.
  • Fomenta la figura de los “opositores profesionales” que es bien conocida en estos procesos, alentados por los nulos requisitos de entrada y en espera de situaciones coyunturales de gran necesidad de personal que generen una cierta relajación en el nivel de conocimientos mínimos necesarios para superar las pruebas selectivas excluyentes de los procesos convocados periódicamente.
  • Discrimina a la ingeniería informática en relación al resto de ingenierías, disfrazando la decisión discrecional del MHFP de no exigir titulación específica, con la enésima alusión a que se solucionará cuando se evalúe la regulación de la ingeniería informática y se equipare por fin al resto de ingenierías.
  • Es una de las causas de la falta de interés de los titulados de ingeniería informática en las plazas de empleo público. Este hecho constado preocupa mucho al MHFP, que busca razones sin corregir la causa más importante, que es la nula valoración de la cualificación específica de ingeniería informática. Lo cual tiene un efecto desmotivador en los titulados de informática y al mismo tiempo un efecto llamada en los opositores profesionales de cualquier cualificación.
  • Genera un problema estructural de falta de capacitación de muchos de los nuevos empleados públicos, con una escasa o nula base profesional especializada en informática. Aunque el MHAP intenta mitigarlo obligando a todos los nuevos empleados públicos a una formación especializada durante 9 meses.
  • Penaliza las vocaciones profesionales en informática, pues se envía a la sociedad el mensaje de que el Gobierno no valora a los profesionales de la informática ni su cualificación universitaria, ni siquiera en sus propios puestos de trabajo de mayor responsabilidad en materia informática. Lo cual es especialmente dramático cuando el fomento de vocaciones profesionales informáticas es una recomendación estratégica estructural en la unión europea y en el conjunto de los países desarrollados.
  • Etc. Etc.

Desde CCII hemos mantenido varias reuniones a lo largo de 2017 con representantes de la Dirección General de Función Pública del MHFP, para propiciar mejoras en los procesos de selección de plazas de naturaleza informática, para la valoración de la cualificación específica de grado y master en ingeniería informática en los diferentes tipos de procesos selectivos a los cuerpos selectivos, para incrementar el interés en los procesos de empleo público evitando que vuelvan a quedarse plazas vacantes por falta de aspirantes cualificados, entre otras propuestas (en 2017 se quedaron vacantes más del 50% de las 80 plazas ofertadas). Es justo señalar que hemos encontrado buena disposición, pero lo cierto es que a nivel práctico, al parecer, se pretende mantener el obsoleto y perjudicial enfoque de tiempos pasados.

En definitiva, los profesionales de la ingeniería informática consideramos alarmante e inaceptable esta tendencia de desprofesionalización de la informática en la administración pública: El actual escenario de construcción de lo que se ha dado en llamar la economía digital, la administración digital, la necesidad de fomento de vocaciones profesionales en tecnologías de la información y en definitiva la construcción de la España de la era de la información, España digital, o como quiera denominársele, requieren de una revisión de planteamientos obsoletos, y de un cambio de rumbo coherente con la realidad universitaria y profesional en España que deje de dar la espalda a la ingeniería informática. Por ello hemos solicitado una reunión con la Secretaria de Estado de Función Pública, para tratar estas cuestiones y sus posibles soluciones.

No obstante, animamos y apoyaremos a los ingenieros e ingenieras en informática interesados en el sector público a presentarse a estos procesos que forman parte de la oferta pública de empleo de 2017, y a dirigirse a su colegio autonómico o a este Consejo para cualquier información adicional al respecto.