Primer Ingeniero en Informática Dr. Honoris Causa por la Universidad de Valladolid

Dr. David Padua 1er Ingeniero en informática Doctor Honoris Causa por la Universidad de Valladolid

 

El viernes 16 de junio la Universidad de Valladolid nombró, a petición de la Escuela de Ingeniería Informática de Valladolid, Doctor Honoris Causa a D. David Padua, catedrático de Ingeniería Informática de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, USA. Este nombramiento reconoce la aportación fundamental del profesor Padua al área de la programación de computadores de altas prestaciones. Se considera al profesor Padua un pionero en el estudio de los problemas asociados a la programación paralela y al desarrollo automático de técnicas de optimización de prestaciones en entornos paralelos.

El padrino, el profesor Diego Llanos de la Universidad de Valladolid, en sus palabras resaltó los enormes méritos del profesor Padua como pionero en la programación paralela de computadores de altas prestaciones. En este sentido recordó cómo los artículos de principios de los años 80 del profesor Padua han servido de base a toda la investigación posterior en dicha área y son utilizados diariamente por todas aquellos programadores que usan habitualmente compiladores.

El profesor Padua, en su discurso de aceptación, explicó que el fue titulado de Computación en Venezuela a finales de los años 80, resaltando el carácter novedoso e innovador de estas enseñanzas que, en dichas fechas, eran ofertadas por un puñado muy reducido de universidades en todo el mundo. Explicó el Doctor Padua cómo los computadores han evolucionado estos últimos años desde que él se graduó, de forma que son 3500 veces más rápidos, consumen 90000 veces menos energía y cuestan 60000 veces menos por transistor. Si la industria del automóvil hubiera tenido una evolución similar, hoy en día los coches se desplazarían a 500.000 kilómetros por hora, podrían recorrer 850.000 kilómetros con un litro de gasolina y un coche costaría 4 céntimos de euro. Explicó el profesor Padua, de forma sencilla propia de aquel que comprende en profundidad de lo que habla, los diferentes retos que se han tenido que superar durante estos años para obtener sistemas de desarrollo de software que permitan aprovechar los enormes recursos que la evolución del hardware ha puesto a disposición de los programadores.

En la última parte de su discurso prestó especial atención a la necesidad de que los grandes cambios sociales y económicos auspiciados por la informática sean acompañados de una reacción de nuestra sociedad que permita, por razones de justicia social, que los beneficios de estos cambios lleguen a todas las personas. En su opinión hay razones para ser optimistas en base a las numerosas iniciativas de la industria, gobiernos y universidades en este sentido. Como ejemplo mencionó el "Connectivity Lab" de Facebook y el programa "One Laptop Per Child" del Insituto Tecnológico de Massachusetts. Los avances en informática requerirán también un cambio en la forma de educar a nuestros niños y jóvenes ya que en el futuro un gran porcentaje de los trabajos requerirán la programación de ordenadores. Además, y quizás sorprendentemente, el Doctor Padua afirma que los avances en informática claman por más y mejor educación en humanidades. La razón de esta afirmación es la gran influencia que la informática está teniendo en las relaciones sociales a través de redes de comunicación flexibles y accesibles. El hecho de que las noticias fluyan sin control genera que lo verdadero y lo falso se mezclen y distinguirlo requerirá de gran capacidad de análisis crítico. Afirma que es misión de las universidades educar para la democracia con la historia, la literatura y la filosofía como herramientas para desarrollar en nuestros estudiante la habilidad de expresar ideas claramente y de discernir lo verdadero de lo falso.

En definitiva, todos nos sentimos orgullosos y somos conscientes de que ha sido un hito el oír hablar de la Ingeniería Informática en el Paraninfo de la Universidad de Valladolid. No son muchas las ocasiones en las que nuestra profesión es reconocida con el más prestigioso reconocimiento que puede otorgar una Universidad. Este acto debe servir para que, de forma clara e inequívoca, se reconozca la aportación clave que la ingeniería informática realiza en todos los aspectos económicos y sociales de la sociedad actual.