Estimados Sres. y Sras. es para mi un honor
poder participar en la clausura de este Simposio en representación de los
Ingenieros en Informática de Castilla y León.
Desde este Colegio Profesional creemos en
la necesidad y función de la celebración
de Congresos que sirvan como vínculo de puesta en común, de
intercambio de experiencias, de reciclaje de conocimientos, de aprendizaje, …
que en un mundo tan evolutivo y tan
cambiante como es el nuestro, máxime en lo tocante a las tecnologías
informáticas, se convierten en una necesidad. Es por ello que no dudamos en
apoyar cualquier tipo de eventos, que como este, contribuyen a mejorar el conocimiento y uso de las
técnicas informáticas.
Desde el Colectivo Profesional que
represento, nos sentimos muy orgullosos de que todos ustedes hayan participado
en enseñar, en aprender y en compartir sus conocimientos en una materia de tanta
trascendencia para la utilización de las TIC (Tecnologías de la Informática y
las Telecomunicaciones), como es el lenguaje a utilizar entre las personas y las
máquinas, que son a la postre las que facilitan y nos hacen más fácil y cómodo
el trabajo cotidiano que en muchos ámbitos hay que realizar.
Estoy plenamente convencido de que el mundo
está viviendo una revolución
histórica que solo tiene parangón con la “revolución industrial”. Y que personas
como las que han participado en este Simposio, con sus esfuerzos, con sus
estudios y con su trabajo, están contribuyendo de manera decisiva al desarrollo
de esta revolución que en definitiva mejora día a día la calidad de vida de las
personas.
Quiero hacer especial énfasis en el trabajo
que el colectivo de los Ingenieros en Informática estamos realizando en pos de
esta transformación, así como transmitirles a ustedes la preocupación que existe
en este colectivo por la falta de regulación
profesional del sector. Cada día son más frecuentes los problemas
derivados de la mala función o utilización de los sistemas informáticos y se
deberían regular ya, sin mayor demora la responsabilidad que los profesionales
del sector deben tener ante negligencias profesionales que perjudican a la
sociedad.
No quiero prolongar mucho más mis palabras
porque a estas alturas todos ustedes están ya lo suficientemente cansados como
para estar deseando concluir el Congreso, pero no quisiera acabar sin tener unas
palabras de agradecimiento a los organizadores de este evento por el esfuerzo
realizado para que el mismo se lleve a cabo. Sin el esfuerzo de personas como
ellos no sería posible el enriquecimiento del que todos nos hacemos participes.
Gracias por contar con nosotros, gracias por organizar este
evento.